Estados de agregación de la materia
La materia puede presentarse en distintas formas físicas según la manera en que se organizan y se comportan sus partículas. En condiciones normales, la mayor parte de las sustancias se encuentra en uno de los tres estados de agregación de la materia: sólido, líquido o gaseoso.
Cada uno de estos estados posee características propias que determinan la forma, el volumen y el comportamiento observable de una sustancia.
- Sólido. Tiene forma propia y volumen constante. Sus partículas permanecen muy unidas gracias a intensas fuerzas de atracción.
- Líquido. Conserva un volumen prácticamente constante, pero no tiene forma propia. Adopta la forma del recipiente que lo contiene.
- Gas. No posee ni forma ni volumen definidos. Sus partículas están muy separadas y pueden expandirse libremente por todo el espacio disponible.
¿Por qué se habla de estados de agregación? El estado físico de una sustancia depende del grado de unión entre sus moléculas. Por esta razón, en física y química se utiliza el término estado de agregación, que describe cómo se encuentran agrupadas las partículas que forman la materia. Las fuerzas de cohesión entre moléculas son las responsables de que una sustancia se comporte como un sólido, un líquido o un gas.
¿Qué fuerzas determinan el estado de agregación de una sustancia?
El estado de agregación es el resultado de un equilibrio entre dos factores fundamentales: la energía cinética de las partículas, que tiende a mantenerlas en movimiento, y las fuerzas intermoleculares, que tienden a mantenerlas unidas.
Entre las fuerzas intermoleculares más importantes destacan las fuerzas de Van der Waals, las interacciones dipolo-dipolo y los enlaces de hidrógeno.
Los principales estados de agregación de la materia
Los estados sólido, líquido y gaseoso se diferencian principalmente por la disposición de sus partículas y por la libertad con la que estas pueden moverse.
- Sólido
En los sólidos, las partículas se encuentran muy próximas entre sí y solo pueden vibrar alrededor de posiciones prácticamente fijas. Esta organización da lugar a una forma definida y a un volumen constante. Muchos sólidos presentan una estructura cristalina ordenada, aunque también existen sólidos amorfos, en los que dicha organización no está presente. - Líquido
En los líquidos, las partículas permanecen relativamente próximas, pero tienen suficiente libertad para desplazarse unas respecto a otras. Por ello, los líquidos conservan su volumen, aunque adoptan la forma del recipiente que los contiene. Esta movilidad es la que les permite fluir. - Gas
En los gases, las partículas están muy separadas y se desplazan libremente en todas las direcciones. Como las fuerzas de atracción entre ellas son muy débiles, los gases no tienen forma ni volumen propios. Se expanden hasta llenar completamente el espacio disponible y pueden comprimirse con facilidad.
Cuando una sustancia pasa de un estado de agregación a otro, se produce una transición de fase.

Las transiciones de fase más habituales son la fusión, la solidificación, la evaporación, la ebullición, la condensación, la licuefacción y la sublimación.
¿Qué determina el estado de agregación de la materia?
El estado físico de una sustancia depende principalmente de las fuerzas que actúan entre sus partículas.
Estas fuerzas, a su vez, están condicionadas por factores externos, especialmente la temperatura y la presión.

De forma general, un aumento de la temperatura favorece el movimiento de las partículas y aumenta el desorden del sistema. Por el contrario, un aumento de la presión tiende a acercar las partículas entre sí y favorece los estados más densos de la materia.
El efecto de la presión
Cuando la presión aumenta, las moléculas se ven obligadas a aproximarse unas a otras. Como consecuencia, disminuye la distancia que las separa y las fuerzas intermoleculares se vuelven más eficaces.

Al ocupar menos espacio, el volumen total de la sustancia disminuye.
Ejemplo. Si un gas se somete a una presión suficientemente elevada, puede condensarse y transformarse en líquido.
Cuando ocurre lo contrario y la presión disminuye, las partículas se separan más y las atracciones intermoleculares pierden intensidad.
El efecto de la temperatura
La temperatura influye directamente en el movimiento de las partículas. Cuanto mayor es la temperatura, mayor es la energía cinética de las partículas y más rápidamente se desplazan.

Al moverse con mayor rapidez, las partículas pueden superar más fácilmente las fuerzas que las mantienen unidas. Como resultado, aumenta la distancia media entre ellas y la sustancia tiende a ocupar un volumen mayor.
Ejemplo. Cuando el agua se calienta, sus moléculas adquieren energía cinética. A medida que aumenta su velocidad, pueden vencer los enlaces de hidrógeno que las mantienen unidas. Algunas moléculas de H2O escapan al aire en forma de vapor de agua, produciendo la transición del estado líquido al gaseoso.
Al disminuir la temperatura ocurre el proceso contrario. Las partículas se mueven más lentamente, las fuerzas intermoleculares ganan importancia y la cohesión entre moléculas aumenta.
Ejemplo. Cuando el agua se enfría lo suficiente, sus moléculas se organizan en una estructura cristalina estable. El líquido se solidifica y se transforma en hielo.
Diagramas de fases
Los diagramas de fases muestran gráficamente las condiciones de temperatura y presión bajo las cuales una sustancia puede existir en diferentes fases.
Cada sustancia pura posee un diagrama de fases propio que resume su comportamiento termodinámico.

Las líneas que separan las distintas fases representan situaciones de equilibrio dinámico. En estas condiciones, la velocidad de un proceso es exactamente igual a la velocidad del proceso inverso.
Ejemplo. En la frontera entre las fases líquida y gaseosa, la velocidad de evaporación es igual a la velocidad de condensación.
Una fase es una región homogénea de una sustancia que presenta una composición química uniforme y propiedades físicas constantes, separada de otras regiones por una frontera de fase.

Notas
Los siguientes aspectos ayudan a comprender mejor la naturaleza de los estados de agregación de la materia.
- Existen más de tres estados de agregación
Aunque los sólidos, los líquidos y los gases son los más conocidos, la física moderna ha identificado muchos otros estados, como el plasma, los condensados de Bose-Einstein y diversas fases cuánticas que aparecen en condiciones extremas. - Las partículas de los sólidos nunca están completamente inmóviles
Incluso en un sólido, las partículas vibran continuamente alrededor de sus posiciones de equilibrio. Estas vibraciones aumentan a medida que se incrementa la temperatura. - Pueden existir estados metaestables
En determinadas circunstancias, una sustancia puede permanecer temporalmente en un estado que no corresponde al equilibrio más estable. El agua sobreenfriada y los líquidos sobrecalentados son ejemplos clásicos de este fenómeno. - El punto crítico marca un cambio fundamental
Por encima del punto crítico desaparece la diferencia entre líquido y gas. La sustancia pasa a un estado denominado fluido supercrítico, cuyas propiedades combinan características de ambos estados. - Los estados de agregación son fases termodinámicas
Desde el punto de vista de la física moderna, los estados de agregación se interpretan como fases termodinámicas caracterizadas por propiedades microscópicas específicas. Los cambios entre ellas reciben el nombre de transiciones de fase. - Las propiedades macroscópicas surgen del comportamiento microscópico
Magnitudes como la densidad, la viscosidad o la presión son el resultado del comportamiento colectivo de un número enorme de partículas. Comprender esta relación es uno de los objetivos fundamentales de la mecánica estadística.
Y así sucesivamente.